Cuando la Guerra paga Mejor: Juventud y Salario en el Mercado de la Violencia
Salario militar, juventud y guerra: hacia la proletarización extrema de la violencia
Cuando el salario militar empieza a competir —o incluso a superar— las opciones del empleo civil juvenil, el Estado no solo ofrece un ingreso; modifica las posibilidades reales de futuro para millones de jóvenes. Para entender la magnitud de este fenómeno en Colombia, es indispensable situarlo dentro de la realidad demográfica y laboral más reciente.
Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), más de 2,6 millones de jóvenes entre 15 y 28 años no estudian ni trabajan, lo que representa cerca del 24,2 % de la población juvenil en ese rango etario. Esta proporción refleja una brecha persistente de oportunidades tanto educativas como laborales.
📉 Gráfico 1 — 24,2 % de jóvenes entre 15 y 28 años ni estudian ni trabajan (DANE, Ene–Mar 2025).
📉 Gráfico 2 — Tasa de desocupación juvenil 17,1 % y participación juvenil ~55,4 % (DANE, Ene–Mar 2025).
Además, el mismo informe del DANE señala que la tasa de desocupación juvenil fue del 17,1 % en el primer trimestre de 2025, una cifra que, aunque ha mostrado una leve disminución respecto al año anterior, sigue siendo significativamente más alta que la tasa de desempleo general.
Estos datos describen una realidad estructural: una parte considerable de la juventud no encuentra vías estables de inserción en la economía formal. No se trata solo de cifras abstractas, sino de vidas que enfrentan limitaciones profundas para construir proyectos personales y laborales sostenibles.
En este contexto, el incremento del ingreso para quienes prestan o prestarán el servicio militar no puede leerse únicamente como una política de dignificación salarial. Se inserta en un escenario donde el mercado civil no ofrece alternativas reales ni suficientes para millones de jóvenes. Para muchos de ellos, el uniforme deja de ser una vocación y aparece como una de las pocas rutas disponibles de ingreso regular, reconocimiento social y estabilidad relativa.
En mi artículo científico El nomadismo laboral del fusil, publicado en la Revista Científica Ibero Ciencias, sostengo que el fusil ha dejado de funcionar exclusivamente como instrumento de coerción para convertirse en un dispositivo de empleabilidad móvil, articulando subsistencia, identidad y circulación territorial en contextos de exclusión estructural (Rentería Chala, Revista Científica Ibero Ciencias).
Este fenómeno se ve reforzado por el reciente aumento de la remuneración para el servicio militar, que no solo formaliza y legitima la presencia de los jóvenes en las fuerzas armadas, sino que también configura una lógica en la que la guerra se percibe como una alternativa económicamente racional ante la falta de opciones civiles.
No estamos, entonces, ante una política integral de bienestar juvenil, sino ante una reingeniería silenciosa del vínculo entre juventud, Estado y violencia. El fusil deja de ser simplemente un instrumento estatal: atrae y organiza vidas jóvenes en torno a la disponibilidad armada. No impone; ofrece. No expulsa; captura.
Aquí emerge con fuerza el concepto de ontomilicias: procesos mediante los cuales el ser-joven se configura ontológicamente desde la guerra administrada, no como ideología, sino como subjetivación económica. El joven no es interpelado como ciudadano pleno con derechos sociales garantizados, sino como cuerpo entrenable, rotativo y sustituible dentro de arquitecturas de seguridad.
Sin embargo, esta dinámica no se agota en la esfera estatal. Existe un riesgo colateral profundo y poco discutido: la superposición salarial con grupos armados ilegales. Cuando el Estado eleva la remuneración por la disponibilidad armada, estas estructuras pueden responder elevando sus propios incentivos —bonos, promesas de ingreso rápido o ventajas comparativas respecto a la informalidad civil— para atraer a más cuerpos jóvenes a sus filas. Esta competencia indirecta de “mercado laboral armado” puede amplificar la conflictividad y dificultar los procesos de desarme, desmovilización y reintegración.
El efecto de esta lógica es lo que podemos denominar proletarización extrema de la violencia: la guerra deja de ser un proyecto ideológico o político y se transforma en trabajo precario, donde jóvenes venden su fuerza corporal y su riesgo vital a quien mejor pague. No hay causa; hay salario. No hay proyecto colectivo; hay subsistencia inmediata.
Los daños colaterales de este proceso son profundos:
Normalización de la violencia como empleo viable.
Despolitización del conflicto y reducción de la violencia a mera transacción económica.
Erosión de proyectos civiles de vida y reproducción intergeneracional de economías armadas.
Por eso, la pregunta de fondo no es si el aumento salarial es justo o necesario.
La pregunta es otra, más estructural y perturbadora:
¿Queremos una sociedad donde la guerra —ya sea regulada por el Estado o instrumentalizada por estructuras armadas— se consolide como una de las pocas opciones económicamente racionales para que la juventud construya su proyecto de vida?
Porque cuando el Estado paga por la disponibilidad armada sin ofrecer alternativas civiles competitivas —empleos formales estables, educación accesible, oportunidades de desarrollo—, no solo administra una crisis laboral juvenil: rediseña las expectativas, los valores y las posibilidades de toda una generación.
🧠 Fuentes Demográficas y Laborales
📌 Fuente de datos: Boletín Mercado Laboral Juventud, DANE, citado por Agencia Periodismo Investigativo.
🔗 Enlace: https://www.agenciapi.co/noticia/regiones/mas-de-2-6-millones-de-jovenes-en-colombia-no-estudian-ni-trabajan-segun-el-dane
🔗 Enlace: https://www.agenciapi.co/noticia/regiones/mas-de-2-6-millones-de-jovenes-en-colombia-no-estudian-ni-trabajan-segun-el-dane
📌 Fuente de datos: Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), citado por El Tiempo.
🔗 Enlace: https://www.eltiempo.com/economia/sectores/cuantos-ninis-hay-en-colombia-dane-compartio-datos-de-jovenes-que-ni-estudian-ni-trabajan-para-primeros-meses-de-2025-3453159
🔗 Enlace: https://www.eltiempo.com/economia/sectores/cuantos-ninis-hay-en-colombia-dane-compartio-datos-de-jovenes-que-ni-estudian-ni-trabajan-para-primeros-meses-de-2025-3453159
📌 Fuente de datos: Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Boletín Mercado Laboral Juventud, ene-mar 2025; reportado por El País Colombia.
🔗 Enlace: https://www.elpais.com.co/economia/dane-revelo-cifras-de-jovenes-que-en-este-2025-ni-estudian-ni-trabajan-1359.html
🔗 Enlace: https://www.elpais.com.co/economia/dane-revelo-cifras-de-jovenes-que-en-este-2025-ni-estudian-ni-trabajan-1359.html
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